Para mis amigos

Recojo aquí una serie de textos que dediqué a algunos amigos.

El primero de ellos, del que ya os hablé en la sección dedicada a la revista Ramas, es un largo poema en cuatro partes dedicado a Tomás Roures y nuestra añorada Divina Buil, en el día de su boda y apareció publicado en una corta tirada de 20 ejemplares para los amigos asistentes a la ceremonia.

El segundo, que ya conoceréis por este blog, es un poema que elaboré como epílogo para la obra de nuestro añorado Rolando Mix Río de amor, publicada en la colección Los dichos de la mano.

Tras él inclyo aquí un centón, elaborado con versos de José María Valverde, Pablo Neruda, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Forugh Farrojzad, Cesare Pavese y Mario Benedetti, que titulé “Palabra” y que dediqué a mis cuñados, Iker y Carol, el día de su boda.

Los dos últimos, están dedicados, respectivamente, a una joven poeta, cuya identidad no deseo desvelar aquí y al que fue mi maestro (literalmente hablando y, por otra parte, en todo el sentido del término), el poeta y profesor Rosendo Tello.


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ROBUR AMAT VITEM / VITIS NON DESERIT ROBOREM

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Para Tomás Roures y Divina Buil en el día de su boda
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ÉL

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The bird a nest, the spider a web, man friendship

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El roble sabe que el bosque es suyo,

que posee todo aquello que dio, lo que ha regalado,

las generaciones de frutos que aguardan en sus ramos.

Sabe que la nube que danza y zumba entre sus manos nace de su aliento,

que el jabalí que duerme bajo sus brazos ha sido modelado en el azúcar de sus frutos,

que el ave que duerme en la cuenca abierta de su ojo es hija, como él, de la luz y el color que caen de lo alto.

Conoce bien el vacío que ha ocupado su osamenta,

la medida exacta de su alma, exhalada en la luz como un cristal,

y la canción que aliento tras aliento ha ido grabando

en la madera de los días y las noches, de las revoluciones y los silencios.

Sus manos verdes saben del peso de la luz,

de la fragancia de las sombras y los claroscuros,

del discurso inacabable del viento sobre nuestras cabezas.

No hay secretos para el roble;

sus ojos miran a un tiempo hacia dentro y hacia fuera

como las hojas de la puerta o los ojos del espejo.

Por eso sabe el roble:

que un hombre en pie es una puerta,

que un libro abierto es una puerta,

que un ojo que mira es también una puerta,

que hay un adentro y un afuera porque hay una puerta,

que el alma no es un misterio sino una puerta abierta

y que el misterio mayor y único está en la materia

y estalla en las yemas últimas de sus dedos estremecidos

donde brotan verdes sus palabras.

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ELLA

.

Abeja blanca zumbas —ebria de miel— en mi alma

y te tuerces en lentas espirales de humo

.

Su abrazo es dulce como el azufre de sus frutos,

sus ojos oscuros aguardan como la endrina entre peligros,

como una enredadera su silencio va trepando por nuestra alma.

¡Cómo escapar de sus labios fragantes como las uvas!,

¡cómo no sucumbir al alcohol de sus palabras azules como racimos!

La vid sabe bien que hay una llama inapagable en la carne roja de la tierra,

que la luz no es claridad sino fuego

y el alma es un tornado que escapa de la tierra y busca el cielo.

Cree el árbol, como el hombre, que hubo un antes y habrá un después,

y que franquear un umbral es pasar, sencillamente, de un lado a otro,

del aquí al luego o del allí al entonces;

pero ella es mujer y sabe

que el océano sólo tiene una orilla,

que sólo hay una ladera para la montaña,

que no es la puerta sino la visagra la que permite o impide el paso,

que todo lo que gira baila sobre su eje la única canción posible

y que la luna da vueltas sobre el cielo

como los ojos se abren o se cierran a los sueños del día y al quehacer de las noches.

No hay puerta, no hay umbral, ni dintel, ni vano;

sólo está ella, sentada y aguardando.

.

EL VINO

.

Oh noche que juntaste

Amado con Amada

.

Cuando llegue la noche

él tomará su copa y saciará

su sed con el tibio licor de sus labios.

Pero mientras, hermanos,

bebamos, brindemos por su salud

con el vino rojo de este día,

fruto de la luz y de la sal de la tierra.

.

Cuando la noche abra sus ojos,

ella llenará su copa,

saciará su sed con el agua más ardiente.

Pero mientras, hermanos,

embriaguémonos, apuremos esta luz

que derrama sus racimos en nuestras copas.

.

La noche llegará

como la nave al puerto

y entonces ellos buscarán sus brazos

como costas protectoras;

encontrarán labios

en cada ola detenida,

sorprendidos peces

en la piel trémula y esquiva.

Entonces ellos beberán,

a su salud y a la nuestra,

y crecerá la vida en cada flor,

en cada fuente, en cada boca del bosque,

como nace incontenible

en el fruto sazonado de sus cuerpos

el vino abisal de esta noche deseada.

.

MÉS FORT QUE LA MORT ÉS L’AMOR

.

Más fuerte que el hielo

es el sol que lo deshace.

Y más fuerte que el sol

es la nube que lo oculta.

Y más fuerte que la nube

es el viento que la arrastra.

Y más fuerte que el viento

es la pared que lo detiene.

Y más fuerte que la pared

es la rata que la horada.

Y más fuerte que la rata

es el gato que la persigue.

Y más fuerte que el gato

es el perro que le hace huir.

Y más fuerte que el perro

es la vara que lo castiga.

Y más fuerte que la vara

es el fuego que la quema.

Y más fuerte que el fuego

es el agua que lo apaga.

Y más fuerte que el agua

es el buey que la bebe.

Y más fuerte que el buey

es el hombre que lo gobierna.

Y más fuerte que el hombre

es la muerte que a todos se lleva por igual.

Y más fuerte que la muerte

es el amor que nos hace nuevos y distintos.

Y más fuertes que el amor

son tus ojos que ahora me miran.

.

Carlos Bozalongo, Robur amat vitem, vitis nos deserit roborem. Poemas para Tomás y Divina en el día memorable de sus nupcias, Zaragoza, ΤΑΡΤΑΡΥΧΟΣ, 1999.

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§§§

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EPÍLOGO

.

De / para / con Rolando

.

Més fort que la mort és l’amor

.

Porque el amor también

Tiene uñas labios heridas

.

Porque persigo un cuerpo interrogante

Porque más allá de los límites

Borrosos de mis dedos

La carne azul del mundo está llamando

.

Porque para que yo fuera he sido

Multitudes vertidas en torrente

Porque para que vaya a ser

He de encontrar mi cauce en el tumulto

.

Porque para llegar crucé tantos ríos

Crucé un río azul

De lágrimas que abrió mis ojos

Un blanco caudal de leche sagrada

Una roja ola de sangre

Derramada de cuna en cuna

.

Porque pongo en juego la vida

Cada vez que muero y apuro

La copa de tu cuerpo hasta las heces

.

Porque amo todo lo que con la sangre

Entra o sale

Amo la cifra de tu cuerpo

Que te donó la madre

La traza de los pasos de tu danza

Sobre la tierra fértil

La letra dura la pisada

Del hombre en la carne del tiempo

Los remolinos ácidos

De la memoria

.

Porque he probado tu sabor

Porque tu piel está en mis dedos

Porque tendrá tus ojos

Mi cuerpo renacido

Porque tus manos serán alas

Para esta larva empecinada

Porque está ya en mí tu sabor

Está en mi lengua

.

Porque río de amor

Porque todos reímos

Ante el cadáver del mundo

Porque reímos hasta la raíz

Última hasta el nacedero

Porque amo la vida incluso en la muerte

Porque soy mix soy mezcla arrebatada

Por tu cuerpo o el mío por

La sangre y la leche en que hemos fermentado

Porque ya no soy pero he de ser

.

Amo, muero, escribo

.

Carlos Bozalongo, Ólvega, invierno de 2003 (“Epílogo” para la obra de Rolando Mix Toro, Río de amor, Ólvega, Papeles de la calle del gato, “Los dichos de la mano”, 3, 2006).

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§§§

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PALABRA

(centón)

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Para Iker y Carol

Para Carol e Iker

.

La poesía es para el que la necesita

.

Porque yo ya te conocía del país de los sueños

Porque para mi corazón basta tu pecho

Porque para tu libertad bastan mis alas

Porque Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en ti

Porque no puedo oír tu nombre sin escalofrío

Porque tú justificas mi existencia

Quiero decirte aquí que te amo

Quiero levantar mi amor por el cielo

Derrumbando mi cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor

La verdad de mí mismo

Que no se llama gloria, fortuna o ambición

Sino amor o deseo

Porque para vivir no quiero

Islas, palacios, torres

Sino un tú y un yo

Para hacer juntos un nosotros

Quiero una voz

Sincera como el vino

Fragante como el pan de tu cuerpo

Para proclamar

Celebrar nuestro amor

En esta ceremonia

Ante los brazos de los hombres

Ante los cuerpos de las mujeres

Que antes que nosotros amaron

Dieron vida

Amasaron nuestra piel

Con sus manos y sus besos

Porque todos saben

Que tú y yo desde aquella fría abertura

Vimos el jardín

Y de aquella rama juguetona e inalcanzable

Cogimos una manzana

Porque todos temen

Menos tú y yo

Que nos unimos a la linterna y al agua y al espejo

Y no tuvimos miedo

Porque sé que vendrá la muerte

Y tendrá tus ojos

Porque descenderemos abrazados al remolino

Quiero aquí proclamar la verdad

Celebrar la dicha

La aventura de renacer en ti

La promesa de conocer contigo

La lucha de los días

Los dones de las tardes

La huella de ti en todos los amaneceres

Todo aquello

Que no cabe en un registro

Que no cabe en un signo ni una rúbrica

Ni en la articulación de una palabra

Porque no se trata de una frágil unión de dos nombres

Ni de enlazarse en las viejas hojas de un libro

Porque se trata de mi feliz cabello

Con las quemadas amapolas de tu beso

Y la verdad de nuestros cuerpos en la impostura

Y el brillo de nuestra desnudez

Como escamas de peces en el agua

Porque se trata de la plateada vida de una canción

Que canta de madrugada la pequeña fuente

Se trata de una semilla que cae en el suelo del bosque

Y crece en su olor más íntimo

Por eso

Para que mis palabras digan lo que quiero decirte

Para que tú las oigas como quiero que me oigas

Para hablarte y escucharte

Y construir con palabras

Un puente indestructible

Dame tus manos

Tu caricia

Mi acorde cotidiano

Tus ojos

Como un conjuro

Contra la mala jornada

Porque eres mía

Porque no eres mía

Porque te miro y muero

Y peor que muero

Si no te miro, amor

Toma ahora mis manos

Y llévame a los prados de tu cuerpo

Recorre

Cuenta mis dedos

Entrégales tu piel en blanco

Ellos saben decirte

Mejor que mi lengua que habla

Con palabras ajenas

Cómo, cuánto, por qué

Te quiero.

.

Carlos Bozalongo, julio de 2009 (centón elaborado con versos de José María Valverde, Pablo Neruda, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Forugh Farrojzad, Cesare Pavese y Mario Benedetti)

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§§§

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CARTA A UNA JOVEN POETA

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Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

KONSTANTINOS KAVAFIS

.

A merced de los vientos,

sin rumbo ni destino conocidos,

no puede el corazón

abrirse como un puerto,

escuchar esa voz,

el rítmico latido del camino,

que llena cada día de esperanzas,

jalonando el silencio,

superando el olvido.

.

No hay rutas en el mar.

Hay islas que ofrecen

bahías como abrazos,

jardines de manzanos

donde probar desnudos

el amargo elixir de la amapola.

Y aguardan también voces,

palabras olvidadas

en los acantilados de la infancia,

que suavemente dicen:

“Acércate, detén la nave, para

y escucha la canción;

duérmete, niña, duerme el sueño verde

de las grandes higueras de la noche”.

.

Pero tú no te duermas;

escucha, sin embargo,

llena tu corazón de melodías,

llena tu itinerario de canciones.

Recuerda que en el mar

hay tantos puertos como corazones

y que el camino es sólo

la huella de tus pasos,

la senda del regreso,

un canto inacabado.

.

Carlos Bozalongo, 2009.

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§§§

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MI MAESTRO AMABA…

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Para Rosendo Tello

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Mi maestro amaba

Las higueras y los litoneros

Como quien anhela a hurtadillas

Una agonía no del todo olvidada

Yo era entonces

Lo admito

Joven y algo agreste

Baste decir

Casi un sátiro

No atendía a razones

Ni tampoco a sinrazones

Perdí mi cabeza

En fin

Por las brumosas hayas norteñas

Por sus bellos miembros perfectamente torneados

(Con perdón

La adolescencia

Es la edad del adjetivo)

Algo aprendí sin embargo

Algo tengo en común ahora

Con mi maestro

Me aferro a la tierra como un árbol

Amo la luz que se desborda

Desde las riberas del Mediterráneo

Y todas las tardes

Echo de menos mis ojos de niño

Mis grandes ojos abiertos

Todavía limpios

De adverbios y de adjetivos

.

Carlos Bozalongo, 2011.

.

§§§

Publicada on 03/05/2010 at 17:14  Dejar un comentario  

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